LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES OFTALMOLÓGICOS EN NIÑOS

La Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil aconseja realizar controles visuales periódicos en niños para detectar enfermedades y problemas oftalmológicos, realizar el tratamiento adecuado y así prevenir la AMBLIOPIA (ojo vago o perezoso). La recomendación es realizar al menos 3 controles: al nacer, a los 3 años y al ingreso escolar. Sin embargo oftalmopediatras proponen, además, otro control al año de vida, y a veces su frecuencia irá dependiendo también del pedido del pediatra y de la familia o de los hallazgos encontrados.

El primer chequeo que se le realiza al recién nacido es especialmente para detectar problemas congénitos como malformaciones de alguna estructura ocular, cataratas congénitas o secuelas de infecciones intrauterinas entre otras cosas. Los controles posteriores son para identificar otro tipo de problemas como son los refractivos (miopía, astigmatismo, hipermetropía) y estrabismo entre otras patologías.

La ambliopía es la falta de desarrollo visual de uno o ambos ojos causada por la falta de estímulo adecuado durante el período de desarrollo visual; afecta entre el 2 y 5% de la población en general y es la principal causa de déficit visual antes de los 45 años.

El objetivo del control visual realizado por el especialista es detectar aquellas situaciones que puedan generar ambliopía, realizar el tratamiento correspondiente y de esa forma evitarla. Por otro lado la detección de un ojo ambliope a edad temprana ( antes de los 6 años) puede ser reversible , un diagnóstico tardío impedirá revertir esta situación y generará un déficit visual permanente de los ojos afectados.

Algunas causas de ambliopía pueden ser detectadas fácilmente por los pediatras pero otros pueden pasar inadvertidas… por eso la importancia del examen oftalmológico especializado.